Saturday, July 07, 2007

Robert Kiyosaki


Pocas figuras en el mundo de las finanzas personales son actualmente tan controvertidas como Robert T. Kiyosaki. Es suficiente con leer la multitud de páginas que en Internet tratan de su persona y sus escritos. Es uno de esos autores a los que se odia o se ama. Aunque me identifico más con los segundos, trataré de ser objetivo al hacer el repaso de sus ideas.

La lectura de su primer libro, “Padre Rico, Padre Pobre”, me produjo un inmenso placer. El libro es, o pretende ser, una guía hacia la “autosuficiencia financiera” o, lo que es lo mismo, con este libro Kiyosaki pretende que podamos “vivir sin tener que trabajar”.


Extraordinario conocedor de la naturaleza humana, Kiyosaki defiende, a mi juicio con éxito, que alcanzar dicho objetivo es algo a la vez deseable y perfectamente legítimo.

Pero Kiyosaki es también un iconoclasta y con este libro trata de derribar una serie de mitos, como por ejemplo:

-Que, para ganar dinero, es necesario ser rico o tener dinero,

-Que es fundamental la educación formal, específicamente la universitaria, para tener éxito en la vida; o

-Que una casa es siempre un activo.

La obra de Kiyosaki es sencilla, clara y muy amena. Define perfectamente situaciones de la vida con las que todos nos sentimos identificados, resultando de esta manera tremendamente útil y accesible. El autor asume riesgos al tratar de forma bastante novedosa diferentes materias cotidianas, muy útiles para el neófito. Sin ánimo de ser exhaustivo, ahí va un resumen de algunas de estas cuestiones:

Primer paso: ¿trabajar para los demás o para uno mismo?

¿Cuál es la mejor fuente de la que obtener los ingresos? En su segundo libro, “Cashflow, el cuadrante del flujo del dinero”, Kiyosaki clasifica hasta cuatro “tipos ideales” de personas según su fuente predominante de ingresos: empleado, autónomo, empresario e inversor. En principio, cualquiera es buena. Pero ser exclusivamente un trabajador por cuenta ajena es muy arriesgado. Se tiene la tendencia de adecuar los gastos, no solo a los ingresos actuales, sino también a los ingresos esperados. Así, en una situación de crisis económica o de reconversión industrial, la inmensa mayoría de los trabajadores por cuenta ajena carece de los medios económicos para hacer frente a sus pagos, si ese trabajador resulta despedido.

Para Kiyosaki, el mayor problema no es siquiera este, sino un problema más bien de índole espiritual. Una persona acostumbrada a recibir remuneración, teóricamente “segura” por parte de un empresario, se acostumbra a ser dependiente. O lo que es lo mismo, “no responde tan bien” ante un entorno dinámico. No se dedica a buscar nuevas oportunidades, no ve otras opciones, y difícilmente va a acometer actividades que le supongan riesgos. Actividades todas estas que requieren un entrenamiento.


Segundo paso: el destino de nuestros ingresos. La construcción de la columna de activos.

El segundo de los puntos que Kiyosaki trata de establecer es qué hacer o qué se debería hacer con el dinero. Para ello define de una forma personal, pero creo que muy acertada, lo que para él es un activo y lo que es un pasivo. En líneas generales, establece que un activo es aquello que nos mete dinero en el bolsillo, nos remunera de alguna forma, o mejora nuestra situación económica en un futuro más o menos cercano, ya sea por el devengo de intereses, cánones, dividendos o rentas provenientes de alquileres. Inversamente, un pasivo es aquello que nos cuesta dinero: una hipoteca, cualquier bien que lleva asociados gastos recurrentes... Cada uno de nosotros somos libres de dar un destino u otro (adquirir activos o asumir pasivos) a cada centavo que tenemos en el bolsillo. Si optamos por lo segundo, pronto se encontrará uno inmerso en lo que Kiyosaki llama con una expresión ilustrativa “la carrera de la rata”.

Por el contrario, el autor defiende la construcción, en primer lugar, de una columna de activos lo más sólida posible. Lo que Kiyosaki pretende es: “hacer que el dinero trabaje para nosotros, y no nosotros para el dinero”. En el camino hasta la autonomía financiera, es preferible, por no decir necesario, convertirse en “el dueño de la empresa”, en lugar de ser un asalariado de ella. Para conseguirlo, existen varias vías, o se crea la empresa desde cero, o se adquieren acciones, que son un elemento clave de la construcción de la columna de activos.

¡Ojo con la compra de la casa!
Desde el punto de vista de Kiyosaki, la compra de una casa supone a los particulares la adquisición de un pasivo, pues en el mejor de los casos genera los gastos asociados a la propiedad y, en el peor, a ellos se añaden los propios de la hipoteca. Tampoco es seguro que el inmueble siempre conserve o aumente de valor pues el precio de los inmuebles también está sometido a los avatares del mercado.

Este es uno de los puntos que más conmoción y controversia produce entre los que han leído el libro, que, hasta ese momento, consideraban sus casas como el activo más importante que poseían. El autor advierte que inmovilizar una cantidad tan grande de dinero y asumir altos compromisos de pagos mensuales durante veinte o veinticinco años, es un error que puede alejarnos casi definitivamente de nuestro camino hacia la autonomía financiera.


Tercer paso: el camino hacia la riqueza, el interés compuesto y las ventajas fiscales .

Construir la columna de activos requiere de una cierta disciplina. Hay que organizarse. En primer lugar, hay que suprimir todo tipo de gasto superfluo y, en segundo, procurar invertir de la forma más sensata posible. Conforme lo vayamos llevando a cabo observaremos cómo el “interés compuesto” comienza a operar a nuestro favor. El mismo interés que nos asfixia cuando compramos a crédito es el que remunera nuestros activos, si hemos sabido trabajar para crearlos.

Con el tiempo, si nuestro nivel de riqueza es suficiente, podremos acceder a una mejor fiscalidad empezando a deducir gastos antes de pagar los impuestos o soportando tipos marginales menores a través de alguna forma jurídica de conveniencia.

Contraportada libro Padre Rico Padre Pobre.

Recomiendo este video que es una de sus conferencias.

http://video.google.com/videoplay?docid=9174325769406909154&hl=es

Mario Fuentes E.

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